Clarissa, la vaca azul

Clarissa, la vaca azul
paseando por el campo

martes, 14 de julio de 2009

Cuentos para narrar: Siete cuentos breves de lobos y lobitos

Por un amigo

- ¿Qué haces con esa pinta? – preguntó Lobo Abuelo a Lobo Pequeño.
Estaba blanco de punta a rabo, y con el pelo rizado.
Y colgado al cuello, con un lazo verde, llevaba un cencerro.
- Esta tarde quiero jugar en la pradera con mi mejor amigo. Pero su padre ni deja que me acerque al rebaño. Dice que los lobos no pueden jugar con los corderos.

Disfraces

Había llegado el Carnaval.
Todos andaban preparando sus disfraces.
Loba Pequeña se había embadurnado el cuerpo con pintura blanca.
- ¿Qué te parece? –le preguntó a Loba Abuela.
- No me vengas tú también con el cuento de que tienes una amiga cordera, ¿o acaso te has enamorado de alguno de ellos?
- ¡Ay, Loba Abuela, qué cosas tienes! Sólo quería disfrazarme de fantasma.

Jugando con lobo

Aquella tarde, Lobo Pequeño había a visitar a su mejor amigo a la pradera.
De pronto, los corderos lo rodearon y se pusieron a gritar:
- ¡Quiero tirarle de las orejas!
- ¡Yo voy a rizarle el pelo y ponerle un lazo!
- ¡Pues yo me voy a montar en su lomo!
Entonces, Cordero Amigo le dijo a Lobo Pequeño:
- Cuando mis hermanos se cansen, dejarán de molestarte; pero ¿quién se resiste a la maravilla de poder jugar con un lobito bueno?

Lobo vegetariano

- Ya sabía que esto tenía que terminar mal -dijo Loba Grande a Lobo Pequeño-. Nunca me ha molestado tu amistad con un cordero, aunque, cuando dejaste de comer carne y empezaron a gustarte las frutas y las verduras, comencé a preocuparme. Pero esto ya es demasiado. ¿Qué van a decir tu padre y el resto de la manada? ¿Cómo explicarles que tu hermoso pelaje, orgullo de nuestra especie, se te está poniendo rojo por comer tantas zanahorias?

Muchachita del Bosque

- Escucha –dijo Lobo Grande a Lobo Pequeño-. Y pon mucha atención. Si por ese sendero pasa una niña con una cesta y una caperuza de este color –le mostró unas guindas-, ni le hables: ¡Es un ser muy peligroso! Esa muchachita tuvo mucho que ver con el triste final de tu tatarabuelo.

Adagio

- Tenéis que saberlo de una vez, mis queridos lobeznos –explicaba Loba Abuela-. Nosotros somos así: siempre andamos en manada. Y nos sentimos mal cuando no lo hacemos. En nosotros, se cumple ese viejo adagio... Más vale acompañados, que bien solos.

Mirada de lobo

Cuando el primer Lobo Astronauta pisó la luna, miró hacia la tierra y dijo:
- ¡Nuestro bosque es azul!

Tomados de Un lugar en el bosque de Armando Quintero Laplume.
Editorial Kalandraka. Andalucía, España, 2004. Ilustrado por Manuel Pizcueta.

10 comentarios:

karen dijo...

Hola, es Karen, coye quiero felicitarlos por su labor como narracuentos.. me encanta escucharlos y verlos, no hay momento que no m ría, sintiéndome como una niña de 5 años jejeje
Son lo máximo! los felicito!
Un abrazo!

Cuentos de la Vaca Azul dijo...

Gracias, Karen:

Se te agradece el comentario y tu presencia. Se te extraña mucho cuando no estás. Ahora entendemos el motivo: nos hace falta tu sonrisa de cinco años.

Débora dijo...

Hola Armando,
Muy bueno el blog y los cuentos.
Cariños desde la fría Montevideo.
Débora

Cuentos de la Vaca Azul dijo...

Gracias Débora: me agrada que lo hayas disfrutado. Y que te agraden los cuenntos que ya te los veré narrar.

Tyjuli dijo...

Armando:

Me reí mucho con los cuentos de lobos y lobitos; en estos momentos estoy trabajando pero pudo mucho más la curiosidad. Gracias por el rato alegre que nos has dado. Seguiré leyendo y aprendiendo de ustedes.

Un beso Valeria

Cuentos de la Vaca Azul dijo...

Gracias Valeria:

El libro está agotado, sólo quedan ejemplares en gallego. Habría que hacer una nueva edición. Pero no sé para cuando. Iré colocando poco a poco algunos más.

Lin dijo...

¡Qué esa nueva edición salga pronto!
El blog es maravilloso. Los likns utilísimos. La teoría se agradece y la práctica se disfruta.
Gracias por compartirlo.
Un abrazo enorme.

Cuentos de la Vaca Azul dijo...

Muchas gracias, Lin:
Se agradece el comentario.
Sé, además, que multiplicarás su difusión. Muchos abrazos solidarios.

Silvia dijo...

Precioso como todo lo suyo, Don Armando. Ya los probaré en las escuelas.
SFG

Alejandro Del Mar dijo...

Mi estimado profe y amigo, Armando, una vida contando y construyendo nuevos caminos de aprendizaje para todos, en especial, para los más pequeños.
Mil éxitos en esta etapa digital de todo tu gran trabajo.
Abrazos.