Clarissa, la vaca azul

Clarissa, la vaca azul
paseando por el campo

jueves, 21 de marzo de 2013

Preparados para el XI Encuentro con la Palabra que se Dice, un evento internacional por los 60 años de la UCAB

Nuestro afiche promocional realizado por Samaira Lynn Patiño Castellano

Nuestro aviso de los talleres realizado por Samaira Lynn Patiño Castellano

miércoles, 20 de marzo de 2013

Nuestro saludo a todos los narradores orales del mundo


 Para recordar al niño que todos llevamos dentro, una pintura de la venezolana Paloma Kuns.
Decálogo para narradores orales que se inician
1.-   Cuando estemos frente a un narrador oral digno en su ser y en su hacer, intentemos imitarlo en su dignidad. Cuando estemos frente a un mal narrador oral, observémoslo con mucha atención para corregir nuestros propios errores.
2.-   Ante un buen cuento a narrar, la pobreza de lenguajes es algo que nos avergonzará. Ante un mal cuento, la riqueza de recursos provocará lo mismo.
3.-   Los cambios en el ser y hacer de cualquier narrador oral que se inicia pueden ser muy lentos, casi imperceptibles; lo importante es que sean.
4.-   El narrador oral se pasará la vida simplificando lo que muchos hombres, a conciencia o no, tratan casi siempre de complicar: las relaciones humanas.
5.-   Estudia siempre el pasado del viejo oficio de narrar cuentos y de todos los oficiantes del mismo si quieres saber cómo será tu futuro.
6.-   El narrador oral digno sabe lo que es verdad en lo que comparte con su público; el mal narrador sabe qué es lo que vende mejor.
7.-   Un cuento no mejora tu condición, ni la de tu mundo, pero puede abrir puertas y ventanas para lograrlo cuando lo compartes y, sobre todo, descubrir que crecerás en esa búsqueda aliándote con quienes desean crecer contigo.
8.-   Cinco son las condiciones para que tú y tu mundo logren ser mejores: constancia, honestidad, generosidad, sinceridad y delicadeza, en tu ser y hacer.
9.-   Al escuchar comentarios perversos, aunque sólo sea por mera curiosidad, no tardarás en convertirte en un hombre perverso.
10.-   La narración oral, como la virtud, no nació para vivir a solas. Todo el que la practica, terminará rodeado de buenos vecinos. ¡Sólo ejércela de corazón!, luego, nos cuentas.


SOBRE EL DÍA INTERNACIONAL DE LA NARRACIÓN ORAL[1]
   
 (SALUDAMOS DESDE LA CIINOE
A LAS NARRADORAS Y A LOS NARRADORES ORALES
DE TODO EL PLANETA. Y SALUDAMOS A TODOS
LOS QUE AMAN LAS NARRACIONES,
Y LITERARIA, ARTÍSTICA, TEATRAL, ESCÉNICA,
DOCENTE O DIFUSORAMENTE CONTRIBUYEN TAMBIÉN
A POBLAR CADA VEZ MÁS EL MUNDO
DE HISTORIAS INFINITAS.
Y DONAMOS MASIVAMENTE
LOS CUADERNOS DIGITALES ADJUNTOS,
UNO INÉDITO)
Estimado amigo:

Se ha comenzado a decir por algunos en América Latina, que los narradores orales suecos convocaron primero que todos un Día Internacional de la Narración Oral, lo que no es cierto. Por una parte por mi carácter de periodista y experto internacional en prensa y propaganda, en difusión e imagen pública, tuve desde los inicios la preocupación continua –y además suscitaba cada vez en sí lo que hacía el mayor interés de los medios periodísticos– que lo que iba realizando desde 1975 –para crear, divulgar y extender la narración oral escénica y para construir su Movimiento Iberoamericano– fuera recogido y amplificado por los medios y en especial por las Agencias Internacionales de Prensa; sumarle a esto que a muchos de mis talleres, sobre todo en universidades y cursos de extensión cultural o de postgrado, o en Ministerios e instituciones internacionales, asistían, han asistido, asisten participantes de los cinco continentes, también escandinavos; y por otra, lo que los suecos convocaron primero, en 1991, un 20 de Marzo –quién sabe si incluso, casi seguramente, les había llegado la noticia de nuestro Festival Nacional de Narración Oral Escénica en Camagüey en 1989, inaugurado en ese mismo día del año– fue una suerte de día nacional de la narración oral (y quizás hasta con el propósito implícito, que no explícito, de mayores dimensiones). Pero ese día nacional no fue hasta 1997, y a partir de una iniciativa australiana, que comenzó a celebrarse como un Día Internacional en Suecia y en Australia, y no fue hasta el 2002 que se extendió a otros países del área escandinava, y aún tardó hasta 2003 en llegar a Canadá y a algunos países más.
La primera celebración de un día internacional de la oralidad narradora artística fue sin discusión de la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (CIINOE), a partir de una sugerencia que nos llegó en México, y que aceptamos por entroncar con nuestros propios propósitos e intenciones, y data dicha convocatoria de 1993 –año desde el que el Día se celebra en América Latina, el Caribe y España, entre más. 
Nuestra Cátedra, por su concepción integradora, y de rendir homenaje a todos los antecedentes imprescindibles, creó el “Día” no como el “Día Internacional de la Narración Oral Escénica” sino como el “de la Narración Oral”, y en ese año 1993, a mi/nuestra convocatoria, lo celebramos con una contada colectiva en México D. F. y dentro de nuestra Segunda Feria de la Oralidad  (hospedada en los espacios de María Amada Heras Herrera, Asesora General de la CIINOE), difundiéndose internacionalmente mi mensaje titulado: “La oralidad no puede ni debe ser sustituida en la formación del ser humano”. En 1994 mi mensaje por esta fecha fue: “Día Internacional de la Narración Oral: Una acción por la oralidad toda” y constituyó uno de los preámbulos a la celebración por la Cátedra en México del Primer Festival Internacional de la Oralidad Escénica, el primero de los Festivales de la Oralidad en el mundo (el primer evento internacional lo convoqué en Nicaragua en 1980 conjuntamente con el MInisterio de Cultura de ese país y la Casa de las Américas de Cuba). A petición expresa hecha por la Presidenta de la Asociación Mexicana de Narradores Orales Escénicos (AMENA), y dado que la Cátedra tenía otros e importantes eventos históricos en México (y en otros países), la CIINOE cedió la celebración del Día en el Distrito Federal (donde entonces la Cátedra tenía su única sede central) a AMENA, y a otras de sus similares en Iberoamérica. El Día ya estaba creado y la justicia histórica (desde la elección de la fecha) establecida para Cuba, para Camagüey… En todos estos años desde entonces, y por el Día Internacional de la Narración Oral, la Cátedra ha hecho diversas acciones, desde presentaciones y comunicados hasta ediciones y difusión. 
Un fraternal abrazo
Francisco Garzón Céspedes 

[1] Fragmentos de una de las cartas del libro inédito del autor Cartas para asesorar una tesis de grado sobre narración oral escénica (título y textos en proceso).

Complementamos con el Decálogo del Cuentacuentos de Beatriz Montero  http://youtu.be/YBGMeTZj44E

domingo, 17 de marzo de 2013

Sobre esa Señora que en cualquier momento vendrá a buscarnos (Primera parte)

La breve vida de las flores silvestres es un canto a la polaridad vida-muerte.
Imagen tomada de facebook


   La muerte, esa Señora que en cualquier momento vendrá a buscarnos, siempre ha estado, está y estará presente entre nosotros.

   Como lo ha estado, está y estará la vida.
   En una indisoluble polaridad que ha sido muy bien simbolizada en una potente escultura azteca que vi en mi adolescencia cuando, en Montevideo, se expuso una muestra del Museo de Antropología de México. Recuerdo, también, haberla rodeado y observado varias veces con atenta fascinación. Creo que era una imagen del dios Quetzalcóatl bajo el doble aspecto de un dios de la vida, en su parte anterior, y de un dios de la muerte, en su parte posterior. La rencontré en Mitos, el libro de Alexander Eliot (1976, pp. 272-273)
   Supongo a esta altura, cincuenta años después de ello, que mi fascinación personal de aquel entonces devenía de sentir cómo aquella escultura significaba las dos caras de una misma moneda. Así lo comenté varias veces en mis clases de Literatura, cuando comencé a dictarlas a finales de los años sesenta.
    De la presencia de la muerte o, más bien de su casi ausencia, por estar injustamente velada, borrada y algunas veces censurada ante los niños y por ende en la Literatura Infantil, tratará nuestro proyecto.
   Y de unas viables soluciones para superar los temores o prejuicios de hablar o compartir historias sobre ella.
   Partiremos de situaciones personales para proponer su necesario abordaje. Y de asumir un acercamiento a una selección de textos de numerosos autores que la trataron y la tratan. No sólo en las historias que nos narran, sino como un personaje de las mismas.
   Asumiendo nuestros conocimientos y experiencia como Docente en Literatura, Narrador Oral (cuentacuentos), padre y abuelo lo haremos. Y será, es parte de nuestra propuesta, por medio de talleres de lectura, presentaciones de cuentos narrados oralmente, charlas y conversaciones con padres, educadores y los propios niños.
   Por medio de encuestas y cuestionarios se investigarán y evaluarán los resultados para arribar a una conclusión final sobre cómo se abordaba el tema de la muerte y cómo será abordado desde nuestra propuesta.
   Y, a partir de ello,  elaborar una teoría.

        Si la muerte pisa mi huerto

            Si la muerte pisa mi huerto
            ¿quién firmará que he muerto
            de muerte natural?

            ¿Quién lo voceará en mi pueblo?,
            ¿quién pondrá un lazo negro
            al entreabierto portal?

            ¿Quién será ese buen amigo
            que morirá conmigo,
            aunque sea un tanto así?

            ¿Quién mentirá un Padrenuestro
            y “a rey muerto, rey puesto...”
            pensará para sí?

            ¿Quién cuidará de mi perro?,
            ¿quién pagará mi entierro
            y una cruz de metal?

            ¿Cuál de todos mis amores
            ha de comprar las flores
            para mi funeral?

            ¿Quién vaciará mis bolsillos?,
            ¿quién liquidará mis deudas?
            A saber...

            ¿Quién pondrá fin a mi diario
            al caer
            la última hoja en mi calendario?

            ¿Quién me hablará ente sollozos?,
            ¿quién besará mis ojos
            para darles la luz?

            ¿Quién rezará a mi memoria,
            “Dios lo tenga en su Gloria”,
            y brindará a mi salud?

            ¿Y quién hará pan de mi trigo?,
            ¿quién se pondrá mi abrigo
            el próximo diciembre?
            ¿Y quién será el nuevo dueño
            de mi casa y mis sueños
            y mi sillón de mimbre?

            ¿Quién me abrirá los cajones?,
            ¿quién leerá mis canciones
            con morboso placer?

            ¿Quién se acostará en mi cama,
            se pondrá mi pijama
            y mantendrá a mi mujer,

            y me traerá un crisantemo
            el primero de noviembre?
            A saber...

            ¿Quién pondrá fin a mi diario
            al caer
            la última hoja en mi calendario? (*)

   Así como lo vemos en esta canción de Joan Manuel Serrat, cada uno tiene su experiencia vivencial e intransferible sobre la muerte y su relación con ella. Y, ni siquiera se necesita llegar al sentimiento trágico de la vida de Miguel de Unamuno o las dramáticas letras de algunos de los más recios tangos. Como, tampoco, a algunos poemas burlescos de Francisco de Quevedo o los contenidos jocosos de algunas salsas de Rubén Blades u otros salseros que tocan el tema.
   Desde tiempos muy lejanos el tema de la muerte, tanto como el de la vida, ha estado presente entre los seres humanos. Suponemos que, aunque no existan testimonios escritos sobre ello, esto ha sido así desde el propio momento en que el hombre es consciente de su esencia de tal.
   Esto se evidencia en diversas manifestaciones culturales desde la época de las cavernas, hasta en las tumbas y sarcófagos, los numerosos monumentos funerarios y  los diferentes monumentos religiosos. Como también se refleja en los pequeños objetos ceremoniales de las más diversas culturas de todos los tiempos y espacios. Por ello su aparición en los textos literarios no es de extrañar.
   Desde El libro de los muertos de los egipcios, pasando por La Ilíada y La Odisea de Homero, como por la Divina Comedia de El Dante, las Coplas por la muerte de su padre de Don Jorge Manrique y muchos de los romances tradicionales españoles, tanto como por los variados cantares de gestas, muchas de las obras de William Shakespeare, principalmente su Romeo y Julieta y su Hamlet, como el Werther y el Fausto de Goethe, los poemas y novelas del romanticismo y las obras más trascendentales de los siglos XIX y XX que lo abordan de las más curiosas y diferentes maneras. Sin olvidar, por supuesto, el cine o los videos que lo tratan.
   Es que, sin duda, el tema de la muerte es, ha sido y seguirá siendo un tema recurrente en las obras de creación.  No el único, por supuesto. 
   Como dice Antonio Machado en su poema XXXV de su libro Soledades:
“Al borde del sendero un día nos sentamos.
Ya nuestra vida es tiempo, y nuestra sola cuita
son las desesperantes posturas que tomamos
para aguardar… Mas Ella no faltará a la cita.”
   Es notorio que a la muerte se le teme por todo lo que hay de desconocido en ella. Se le teme porque con ella nos ausentamos de todo lo que hemos aprendido a amar, de la naturaleza, del pensamiento y hasta del amor mismo. Y, se le teme, a veces mucho,  porque el hombre se hace silencio con la muerte.
   Es claro que Machado pone en este poema un especial énfasis en la obligada actitud pasiva del hombre ante el problema de la muerte. Evidencia una entrega a la espera de su arribo. Y eso puede asustarnos mucho más. Tanto que el tema, al ser tratado de este modo, hasta lo eludimos. O, al menos, evitamos el asumirlo, el integrarlo a nuestra realidad de seres vivos.
   Y, por supuesto, no lo queremos hablar con los niños. Incluso, pese a sentir la precisa validez de las palabras de Orlando Araujo cuando, en sus Cartas a Sebastián para que no me olvide (1988, pp.49), asevera:
  “La muerte es dulce y no es esquiva, pero es puta: se acuesta con todos los animales   del mundo.”
   “Y con los vegetales, también”. Como apuntara Carlos Delgado Flores.
  Reconocemos que no es sencillo pero, como parte de la vida, el tema no debería ser excluido entre adultos y niños, sobre todo, en una conversación para resolver dudas o inquietudes. Y menos cuando, en el caso particular de nuestro país en los momentos actuales, sentimos lo doloroso y preciso de una aseveración como la brindada por el Profesor Carlos Delgado Flores cuando, conversando con él sobre el tema que trataría en este proyecto, y antes de escuchar sus aportes metodológicos orientadores para este trabajo, dijo: Una cosa es que la muerte sea algo que nos pasa y otra, que la muerte sea algo con lo cual vivimos.”
   Sin embargo, como apunta Anabel Sáiz Ripoll: “En la literatura infantil y juvenil, sobre todo en la juvenil, durante mucho tiempo, el tema de la muerte se consideró tabú”. Para señalarnos, casi a continuación, una cita de Fanuel Hanán Díaz (1996, p. 13)]:
La muerte ha sido en la literatura infantil la gran ausente, la eludida, la disfrazada. Es difícil encontrar textos que aborden con naturalidad esa problemática. Detrás de este fenómeno se esconde la sombra de una actitud sobreprotectora hacia la infancia, de un recelo de adulto que todavía no ha solventado su propio enfrentamiento con esa experiencia. Leer sobre la muerte es vivirla por anticipado, es crecer un poco más internamente para estar preparados para su venida. Pero también es el espacio para confrontar nuestras propias experiencias y descubrir en los personajes de ficción que nuestras emociones, que nuestros sentimientos ante ese hecho, son también los de otras personas.

   Equivocados o no, considero que será a partir de los aportes dados por cada una de las situaciones vividas de manera personal e intransferible con la muerte que se permitirá,  desde un abordaje sensorial, sentimental y conceptual, un sencillo y profundo vínculo como para acercarnos sin tabúes a ella.  
   No vamos a solicitar, por supuesto, que cada uno de los educadores o padres que asista a las charlas y talleres que realizaremos nos hablen sobre su relación inicial con la muerte. Ni, menos, que nos refieran cuán doloroso, sutil o desagradable fue su experiencia personal. Como se dice, haremos que el proceso corra por dentro de cada uno.
   Pero, sabemos como educador que será a través de algún ejercicio que llegaremos a analizarla internamente para, a partir de ello, leer y revisar los textos elegidos -tanto los de  las definiciones como los poemas y cuentos-, con el fin luego de los comentarios realizados en grupo y otros ejercicios complementarios, llegar a las posibles conclusiones.

(*) Pueden escuchar la canción de Joan Manuel Serrat en este enlace de Youtube:  http://www.youtube.com/watch?v=cZlA_8okQLw 

Tomado del Proyecto de Tesis realizado, presentado y aprobado por Armando Quintero Laplume para el Diplomado de Literatura Infantil para Docentes en la UDO (Caracas) el 14 de marzo de 20013: Sobre esa Señora que en cualquier momento vendrá a buscarnos. La muerte como personaje protagónico en la Literatura Infantil y otros entornos sobre ella. 

domingo, 10 de marzo de 2013

Declaración CILELIJ 2013



Declaración
II Congreso Iberoamericano de la Lengua y la Literatura Infantil y Juvenil (CILELIJ)

 El CILELIJ (Bogotá 2013) realiza la siguiente Declaración:
  1. La Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) iberoamericana actual interpreta y recrea la realidad de niños y jóvenes con el fin de interrogar y conocer el mundo de una manera integral: en la vida privada, la vida pública y en lo trascendente.
  2. Los niños y jóvenes necesitan nutrirse de palabras para su crecimiento emocional, intelectual y social.
  3. La LIJ es una potente mediadora entre familia y vida, entre lo personal y social.
  4. Los creadores asistentes al Congreso ratifican su compromiso con una literatura de naturaleza artística e insisten en la necesidad de continuar superando la dependencia que de la doctrina, la moralidad y la pedagogía, tuvo la LIJ en otros tiempos.
  5. Literatura y educación deben unirse para procurar salvar las desigualdades sociales de la población. En ello los recursos digitales abren nuevas posibilidades.
  6. El CILELIJ apuesta por una mediación lectora creativa y comprometida con las resonancias de la obra artística e los niños, lo jóvenes y su entorno; e insiste en la necesidad de crear espacios de formación de mediadores en literatura y arte.
  7. En el Congreso se ha evidenciado el crecimiento de la comunidad de ilustradores  y escritores de LIJ, contribuyendo a la construcción de un proyecto iberoamericano.
  8. El libro LIJ camina hacia una pluralidad de formatos que necesitará nuevas formas de mediación en las que el lector tendrá un mayor protagonismo.
  9. El CILELIJ insta a gobiernos e instituciones públicas y privadas a que garanticen el derecho de niños, jóvenes y familias al acceso a los libros como bien cultural imprescindible, sin discriminaciones sociales, económicas o geográficas.
  10. El CILELIJ se reafirma como un espacio iberoamericano de diálogo, intercambio e integración de creadores, mediadores, investigadores y, sobre todo, lectores, que posibilite el conocimiento mutuo y el enriquecimiento de la diversidad cultural de la región.
 Información tomada de facebook de IBBY Uruguay. Ilustración tomada de Google