Clarissa, la vaca azul

Clarissa, la vaca azul
paseando por el campo

domingo, 20 de noviembre de 2011

Palabras de Mery Sananes ante su poema en el blog

Foto de Nicolás Ignacio Daboín Quintero tomada del blog


Mi dulce Armando:


Lo primero
Me he dado un verdadero banquete con las fotos del niño, de ustedes, de Ema, de Patricia, de Rosarito. Está hermosísimo y crece rápido es un nieto de cuentacuentos y él lo sabe y por eso ríe tanto inventando los suyos nada podría adornar mejor ese espacio que esas fotos

Lo segundo
Como siempre eres hermoso, por dentro y por fuera, por los lados y por todas partes
que lindo gesto de colocar el poema en tus alforjas cualquier embusteria se siente en su casa en tus espacios porque mucho de ella nació en ese recinto mágico en el cual tú nos contabas cuentos maravillosos que aún perduran en el corazón de nuestros hijos
qué lástima que los nietos se lo han perdido lejos como están de esos territorios

Lo tercero
Aunque a veces no te escribo, te sigo en mi imaginación y me ha alegrado tanto que
tu trabajo tenga el inmenso desarrollo que ha alcanzado y alcanza en cada publicación
cada puesta en escena cada contacto cada nueva expresión y experiencia tu blog es hermosísimo y no sé porque se me ocurre creer que eres tú el que le ha dado ese impulso increible a un arte sin el cual no valdría la pena vivir y todo eso lo comparto contigo y me alegra

Lo cuarto
Me encantan tus twitteres de 140 caracteres son tan dificiles y sin embargo a tí te brotan como las hojas a un árbol claro, si de cuentos estás hechos y sé que puedes alargarlos o acortarlos sin quitarle ni una hierba de su sentido esencial

Lo quinto Me encanta lo que has hecho y dicho sobre esos cuentos que lejos de ser mágicos encuadran el pensamiento niño en el absurdo de los adultos siempre me pasó eso con el cuento del patito feo, cuando siempre dijimos que no hay paticos feos ni paticos bonitos como no hay niños feos ni niños bonitos sino niños que ya en su interior tienen todas las condiciones que el mundo sí les va robando de a poquito y a veces a mucha prisa

Lo sexto
Afortunadamente tú, los cuentacuentos, la magia de la palabra que oralmente puede volar y deslizarse acurrucararse o sorprender puede reflejar lo que es un niño y más importante aún devolverle a los adultos esa capacidad de ser niños que solemos dejar atrás como si fuese un estorbo

en los niños está en el porvenir si los dejamos ser niños y si no extinguimos a las madres antes de que hayan parido porvenires y si no destruimos las cunas de hierba y de pasto de cielo y de amor en que deben mecerse para crecer con una semilla de alegría que perdure en ellos por siempre y tú contribuyes a esa tarea tú y la escuela que creas los cuentacuentos que formas en la poesía que escribes en los trazos que dibujas en los abrazos que le das al nieto

Gracias por todo se les quiere grande grande
abrazos inmensos a ema a patricia, a ti, al niño a rosarito y al padre


Palabras de Mery Sananes, enviadas ante su poema en el blog de cuentos de la vaca azul.  www.embusteria.blogspot.com