Clarissa, la vaca azul

Clarissa, la vaca azul
paseando por el campo

domingo, 16 de octubre de 2011

Más mensajes recibidos por nuestros Festejos Aniversarios





¡Azul!

Había una vez una niña que cada vez que se acostaba a dormir, soñaba con cosas extrañas.

Una noche soñó que se bebía un vaso de leche deliciosa. Y cuando terminó de beberse el vaso de leche, hizo lo que todo el mundo hace: se limpió los bigotes.
Entonces, se dio cuenta de que la leche era ¡azul!
¡Se despertó!

- ¡Que sueño tan extraño...! – pensó.

Otra noche soñó que estaba comiéndose un quesito de mano. Cuando lo fue a morder, el quesito era ¡azul!
¡Y se despertó!

- ¡Que sueño tan extraño! –murmuró.

A la hora de la merienda descubrió, entre las cosas que la mamá tenía guardadas en la nevera, una cajita con dulce de leche. Cuando se comió uno de los dulces, la lengua se le puso ¡azul!
- ¡Ay! –dijo, ¡y se despertó!

Ya hasta le daba susto dormirse.
Sin embargo la curiosidad pudo más que el susto, así que se preparó y se acostó a dormir.

Esa noche soñó que estaba caminado por un sendero rodeado de prados verdes.
Casi sin darse cuenta, cuando había caminado un poco más, el prado había dejado de ser verde. Ahora era de un brillante ¡azul!
Miró a un lado, donde había un montoncito de sal, y la sal era ¡azul!  
Al llegar a la orilla del estanque, el agua del estanque era ¿azul?
¡No! Transparente como todas las aguas, pero como reflejaba el cielo se veía de un hermoso color ¡azul!

Y allá, a lo lejos, vio algo que no podía definir, pero por el sonido supo muy bien de qué se trataba.
Escuchó en la distancia:  “¡Clón, clón!,  ¡clon, clon!,  ¡clon, clon!”
¡Un cencerro!
Al acercarse, allí estaba, “¡clon, clon!”, una preciosa vaquita ¡azul!
Una vaca azul que cada vez que mugía decía:

- Había una vez...   


Texto presentado oralmente en la presentación aniversario realizada el 12 de octubre en Parque Caballito.
Autora: Linsabel Noguera (La Rana encantada)


Palabras de Nildhe Silva
Que les vaya requetebonito, mil palabras de amor en cuentos les envio y que los sueños nunca terminen porque son parte de la magia de contar. Mil cuentos llenos de amor para todos ustedes porque el amor prevalece, lo es todo, nos hará ser mejores cada dia. Les quiero mucho.


Palabras de Hecsil Coello
Muchas felicitaciones en estos 24 años. Muy feliz de haber pertenecido a narracuentos UCAB casi en sus inicios por allá en 1992. :)



Palabras de José Olascuaga Macedo
Armando Quintero. que bueno encontrarte . Siempre recuerdo al Tío viejo Julio (Macedo) hablándome de vos, de los cuentos de la vaca azul, la alegría que me dió escuchar en una grabación del Tío Simón una canción dedicada a los cuentacuentos.
Como disfruté cuando en la Casa de la Cultura aca en 33 nos dedicaste algunos de esos cuentos. Que bueno que la vida nos permite estos reencuentros. Un abrazo


Palabras de Mery Sananes
Apenas un inicio, una antesala de muchìsimos años más de festejo, de una siembra que va creciendo, de una huella perdurable, de una historia que no acaba. Juglar de la cuentería, mago de la ternura. Así es esta vaca azul y su maestre mayor. Felicitaciones!!!!!!


Palabras de Armando Quintero
Gracias a Abigail Truchsess, Maritza Rojas, David Enrique Venegas Quintero y Tiago De Jesus por su solidaria participación en el cierre de la Semana de Aniversarios de Narracuentos UCAB y Cuentos de la Vaca Azul. Muchas gracias al público asistente y, por supuesto a la Libreria Sopa de Letras que nos a abierto todas las puertas y ventanas de un sitio tan maravilloso para que los Narradores Orales sueñen y hagan soñar a los niños, los jóvenes y los adultos. Enlazando corazones.
Sin olvidarnos de todas y todos los narradores que participaron y nos acompañaron en cada una de las actividades desarrolladas en los diversos sitios. Gracias: Linsabel Noguera, Tania Chacón, Morelia Muñoz, Jenny Fraile. Un maravilloso aplauso agradecido a cada uno y cada una por el abrazo solidario. Y a los diversos públicos que asistieron a ellas, los estudiantes universitarios, los jóvenes, los niños, los padres y abuelos que nos brindan sus oídos, sus miradas, sus sonrisas y todo su aprecio que nos hace narrar mejor.


Palabras de David Venegas
Gracias a usted profesor Armando. Un lugar precioso, en donde la imaginación puede correr por el césped verdecito o si lo prefiere, saltar en los elevados arboles. ¡Excelente día! En lo que pueda le envío las fotos. Un gran abrazo.


Palabras de Abigail Truchsess
 Fue una mañana preciosa. En la Hacienda la Trinidad ha sido el único jardin donde he logrado ver a un colibrí con las alas estáticas, durante unos segundos en el aire... es definitivamente un espacio para la fantasía y los cuentos. Siempre es un privilegio contar y compartir alli. Gracias Armando por la invitación.